MEDICINA DE MERCADO
Hasta hace unas décadas no mucho más de cuatro, aunque de todo hubiera en la viña del Señor, el médico, en general, lo era para curar, para aliviar o paliar el dolor de los enfermos, su sufrimiento y él de sus familias, esa era la respuesta que daban a la voz que un día los llamó a ejercer una de las profesiones más humanas y más necesarias tanto para el individuo como para la colectividad. Eran personas empáticas, sencillas, próximas, cuya sola presencia hacía sentir alivio al paciente, acudían a tu casa, se sentaban en la cama, conversaban sin prisa, preguntaban por síntomas y por cosas intrascendentes, sabían tu historia, sin ordenador, a base de conversaciones conocían tus pesares, tus alegrías, tus predilecciones y tus debilidades...con un instrumental que hoy es de museo te auscultaban, metían la nariz en tu boca para oler tu aliento, no estaban tan limitados como ahora aunque fueran especialistas y lo mismo veían al abuelo que al nieto,...